A causa de las ventajas fiscales que presenta Andorra, el Principado es uno de los países preferidos para venir a residir. Independientemente de la edad, nacionalidad y estilo de vida, Andorra es una muy buena opción para vivir.

Residencia Pasiva en Andorra

Andorra es un destino muy conocido por tener residiendo deportistas de élite mundial; puesto que sus condiciones naturales y la altura hacen que sea una muy buena opción para ciclistas o pilotos de Moto GP. También es una opción atractiva para las grandes fortunas, que consideran el país como una muy buena oportunidad de inversión; así como también un país con una alta calidad de vida.

Para venir a residir al pequeño país de los Pirineos se necesita obtener o la residencia activa – que permite trabajar por cuenta ajena o cuenta propia con la creación de una empresa– o la residencia pasiva – la cual no va ligada a un permiso de trabajo.

En esta ocasión nos centraremos en la residencia pasiva, pero si es de vuestro interés venir a trabajar en el Principado, tenemos otras tablas que explican cómo hacerlo.

Concepto de residencia pasiva

La residencia pasiva también se denomina residencia no lucrativa, puesto que va dirigida a aquellas personas que quieren vivir en Andorra pero sin permiso de trabajo. Es un tipo de residencia dirigida a personas de alto nivel adquisitivo y con suficientes ingresos para vivir sin trabajar en el Principado. Es un tipo de residencia ideal para personas que viven de sus ingresos pasivos o para personas jubiladas. Lo que sí que permite esta residencia es la obtención de ingresos como intereses bancarios, alquileres de propiedades, etc. Principalmente es por personas que perciben rentas de su patrimonio, o bien desarrollan actividades fuera del Principado.

Lo que no permite este tipo de residencias es la creación de empresas, puesto que sino se tendría que pedir la autorización del cambio de residencia de pasiva a activa.

Una de las principales ventajas de este tipo de residencia es la escasa cantidad de días que se exige vivir en el Principado. Según la ley se tiene que residir en el Principado durante, al menos, 90 días en el año.

Dentro de la residencia pasiva, hay diferentes modalidades: la residencia pasiva sin actividad lucrativa, la residencia para profesionales con proyección internacional, residencia por razones de interés científico, cultural y deportivo y la residencia por ingreso en centros geriátricos privados o por ingreso en centros de curas médicas o terapéuticas privados.

Residencia sin actividad lucrativa

Residencia mínima de 90 días e invertir al menos 400.000€ en activos andorranos. Estos activos pueden ser de diferentes tipologías:

  • Bienes inmuebles
  • Participaciones de capital social o en fondos propios de sociedades andorranas
  • Productos de seguro de vida
  • Instrumentos de deuda
  • Instrumentos de deuda pública

Residencia para profesionales con proyección internacional

Residencia para profesionales que ofrezcan sus servicios internacionalmente.

La sede principal de la empresa tiene que estar ubicada en Andorra, tienen que contratar mínimo de una persona en régimen laboral al país y el 85% de los servicios prestados por el profesional tienen que estar situados fuera del territorio andorrano.

La persona interesada tendrá que depositar 50.000€ a la AFA más 10.000€ no remunerados por cada una de las personas que estén a cargo suyo. También tendrá que acreditar la viabilidad económica y el nivel suficiente de calificación y experiencia personal.

Residencia por razones de interés científico, cultural y deportivo

Residencia que permite residir y desarrollar una actividad profesional con proyección internacional siempre que la base de esta actividad se encuentre en Andorra y al menos el 85% de los servicios prestados sean utilizados en cualquier otro país. Tiene que depositar a la AFA 50.000€ más 10.000€ no remunerados por cada persona que esté a su cargo. También tendrá que acreditar la viabilidad económica y el nivel suficiente de calificación y experiencia personal.

Residencia por ingreso en centros geriátricos privados o por ingreso en centros de curas médicas o terapéuticas privados

Autoriza a residir en el país durante la vigencia de la autorización. Se tiene que residir al menos 90 días por año natural y sin ejercer ninguna actividad laboral o profesional.

Esta residencia pasiva no excluye que, en caso de que el residente pasivo cumpla los requisitos para ser considerado residente fiscal en otro país, quede obligado a tributar en este otro país; sin perjuicio del que disponga el posible Tratado que regula la distribución de la tributación entre Andorra y el otro Estado.

En Andorra Tarinas somos especialistas en la obtención de residencias, tanto activas como pasivas; así como en asesorar fiscalmente. Nos ajustamos a las necesidades de cada cliente para ofrecerle un asesoramiento completo desde todo el procedimiento para la obtención de la residencia apoyados por expertos fiscales y juristas; hasta el acompañamiento en el procedimiento de busca de vivienda, de escuelas o asesoramiento financiero.

No dude en contactar con Andorra Tarinas, en caso de necesitar ayuda. Nuestro equipo de profesionales le asesorará.